coincide y no, con la táctica incierta de la ausencia
entre el azar del apuro y el relámpago de un desacierto
desviste el lado mezquino de cada materia
y sus topones aciagos
esa barbarie de cada madrugada
esa barbarie de cada madrugada
desvestir el papel de la mirada
que llega y se mueve con tu sequito de esperanzas
hacia donde no va la inteligencia en su vaporosa instantaneidad
hacia donde caminamos con las manos vendadas
y el filo de un corte inasible
entre el sosiego y la tempestad
hacia el molino dividido por el grano
que llega y se mueve con tu sequito de esperanzas
hacia donde no va la inteligencia en su vaporosa instantaneidad
hacia donde caminamos con las manos vendadas
y el filo de un corte inasible
entre el sosiego y la tempestad
hacia el molino dividido por el grano