Partitura

Comencé a estropearlo todo. El cuadro, las sillas, las maletas atestadas de personas. Se acortaron las distancias entre la habitación del sueño (libros esparramados por el suelo, latas de cerveza, condones, cigarrillos, mocos, óleos) y el ajedrez de la calle (miniaturas de personas, olores inclasificables, cunetas, smog), en donde finalmente instale mí partitura.